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conservación preventiva


Conservación preventiva

"Mejor prevenir que intervenir"

Los materiales de las obras de arte y objetos antiguos envejecen tanto por el paso del tiempo como por las condiciones ambientales de conservación.  Es cierto que no sufre lo mismo un cuadro expuesto en un museo bajo estrictos controles de humedad, temperatura,,, que en una casa particular donde los parámetros fluctúan.

Lo más importante es prevenir,  evitando así intervenciones más drásticas y por lo tanto más costosas. Es mejor eliminar las causas del  deterioro que recurrir a restauraciones de urgencia cuando ya no queda otro remedio.

CONSERVACIÓN

Por conservación se entiende el conjunto de medidas y acciones destinadas a salvaguardar los bienes con respeto a su significado y propiedades físicas, asegurando su accesibilidad a las generaciones futuras. La conservación incluye la conservación preventiva, la conservación correctiva o curativa y la restauración. 

CONSERVACIÓN PREVENTIVA

La conservación preventiva se define como toda medida y acción dirigida a evitar o minimizar futuros deterioros o pérdidas en obras de arte y objetos de valor, y retrasar una intervención que resultaría más invasiva y costoso.

La prevención cómo objetivo primordial de la conservación in situ, durante una exposición, el almacenamiento, transporte o depósito. 

Se trata de conocer, realizar un seguimiento y control de los agentes de deterioro, tanto los relacionados con el entorno, como con cada obra o pieza en particular para atajar el problema antes de que llegue a serlo y evitar o minimizar así el proceso natural de deterioro. Un proceso lento pero acumulativo, en muchos casos no se aprecia a corto plazo pero si persisten acaba afectando a los objetos. 

«Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena»
[Dicho popular]

Nuestras casas no son museos o galerías, por eso la conservación preventiva de piezas artísticas dentro de un entorno doméstico resulta algo más complicado pero aplicando unas pautas de conservación y protocolos de actuación sobre el control de plagas, condiciones ambientales, de manipulación, mantenimiento y la adecuación de los espacios destinados al almacenamiento podemos evitar o minimizar el impacto ante cualquier tipo de contingencia y garantizar la durabilidad de una obra o colección. Es como una revisión médica para evitar males mayores.

Estas medidas y acciones son generalmente indirectas, no interfieren con los materiales ni las estructuras de los bienes y por lo tanto no modifican su apariencia y retrasarán la visita al taller.


Recuerda que una vez producidos los daños, resulta más difícil y costoso recuperar el estado original de las piezas.

Todo esto puede dar la sensación de ser algo elitista y que no va contigo, pero el modo en que cuelgas un cuadro, el material de las estanterías y cómo limpias estas, el cambio de temperatura y mucho más afecta a la conservación.

¡Mejor prevenir que intervenir!